
Resina epoxi de alta resistencia, ideal para pisos industriales y comerciales. Garantiza durabilidad frente a químicos, es impermeable, de fácil mantenimiento y disponible en colores RAL, perfecta para áreas de alto tráfico.
La pintura epoxi multicapa es un sistema de recubrimiento para pisos diseñado para ofrecer alta resistencia mecánica y química, larga vida útil y una excelente apariencia, especialmente en entornos industriales, comerciales y de servicios. A diferencia de una pintura decorativa de capa fina, se trata de un sistema de varias capas de resina epoxi que se aplica sobre el hormigón, formando un piso continuo, sin juntas y de espesor controlado.
La pintura epoxi multicapa es un recubrimiento sintético bicomponente (resina + endurecedor) que, una vez mezclado y aplicado, se endurece por reacción química y queda firmemente adherido al hormigón. Se aplica en varias capas sucesivas: imprimación, capas intermedias de “alto espesor” y una o más capas de sellado o terminación. El resultado es un piso continuo, resistente, fácil de limpiar y con acabado liso o antideslizante según la necesidad del proyecto.
En sistemas multicapa la resina puede recibir cargas minerales (cuarzo, chips decorativos, etc.) entre capa y capa para aumentar el espesor, mejorar la resistencia y ajustar la textura superficial. De esta manera se obtienen sistemas que van desde aproximadamente 1–2 mm para usos ligeros y comerciales hasta 4–6 mm o más para pisos industriales de tránsito intenso.
Es la primera capa que se aplica sobre el hormigón. Su función principal es penetrar en el soporte y generar una excelente adherencia entre el concreto y las capas posteriores. También ayuda a sellar la porosidad inicial y homogenizar la absorción, reduciendo el riesgo de burbujas o defectos superficiales.
Sobre la imprimación se aplican una o varias capas de resina epoxi de alto espesor. Estas capas pueden aplicarse a rodillo, llana o vertidas y niveladas, logrando espesores típicos de unos 300–500 micrones por mano, o sistemas totales que pueden llegar a varios milímetros de espesor. En aplicaciones industriales el espesor total suele situarse entre 2 y 4 mm, pudiendo incrementarse cuando se requieren prestaciones superiores frente a impactos o cargas muy pesadas.
En muchos sistemas, sobre la resina fresca se “espolvorea” arena de cuarzo u otros áridos en una o varias pasadas, hasta saturar la superficie, creando una estructura multicapa reforzada. Luego se aspira el excedente y se aplican capas de sellado que encapsulan los áridos y ajustan la textura final (desde ligeramente rugosa antideslizante hasta casi lisa).
La última capa define la apariencia y el comportamiento superficial del piso: brillo (mate, satinado, alto brillo), color, resistencia a rayado y facilidad de limpieza. En algunos sistemas se combina la base epoxi con terminaciones especiales para mejorar la resistencia a la abrasión o a los rayos UV cuando el piso recibe luz natural intensa.
Los sistemas epoxi multicapa generan una superficie rígida y muy resistente que soporta tránsito de autoelevadores, carros de carga, tránsito intenso de personas y caída moderada de objetos sin deteriorarse fácilmente. La combinación de buena adherencia al hormigón y espesor de recubrimiento permite distribuir cargas y reducir el desgaste prematuro del soporte.
La resina epoxi ofrece muy buena resistencia frente a una amplia gama de productos químicos: aceites, grasas, combustibles, soluciones alcalinas, muchos ácidos y agentes de limpieza. Esto la hace especialmente adecuada para industrias, talleres, plantas químicas, garajes y áreas donde se prevén derrames o salpicaduras frecuentes.
Al no tener juntas ni uniones abiertas, la superficie es mucho más fácil de higienizar que un piso de baldosas, por ejemplo. El polvo y la suciedad no se acumulan en las juntas, y se reduce el riesgo de proliferación de bacterias en los poros del hormigón. Una limpieza periódica con agua y detergentes neutros suele ser suficiente para mantener el piso en buen estado.
El sistema admite una amplia gama de colores, lo que permite sectorizar áreas de trabajo, señalizar pasillos peatonales, zonas de riesgo o estacionamientos, y mejorar la iluminación del ambiente al utilizar tonos claros que reflejan la luz. También se puede ajustar el grado de textura para conseguir pisos antideslizantes en zonas húmedas o de procesos con derrames.
El recubrimiento actúa como barrera frente a agua, sustancias agresivas y desgaste por tránsito, minimizando la penetración de contaminantes y la formación de polvo. Esto prolonga la vida útil de la losa de hormigón y reduce costos de mantenimiento a largo plazo, tanto en reparaciones como en limpieza y paradas de planta.
Con un instalacion adecuada y un mantenimiento básico, los sistemas epoxi multicapa pueden alcanzar vidas útiles del orden de 10 a 20 años en condiciones normales de servicio, incluso en entornos industriales exigentes.
El mantenimiento se basa principalmente en:
– Limpieza periódica con agua y detergentes neutros, reforzada con productos desengrasantes cuando hay suciedad persistente.
– Protección frente a impactos puntuales muy severos y arrastre de objetos metálicos sin ruedas.
– Reparaciones localizadas en zonas dañadas y, cuando corresponde, re-sellado de la capa de terminación para renovar la apariencia y reforzar la protección.
La pintura epoxi multicapa es una solución de piso continuo de alta prestación, diseñada para proteger el hormigón, mejorar la seguridad, la imagen del establecimiento, y reducir los costos de mantenimiento a largo plazo, especialmente cuando se especifica y ejecuta por equipos técnicos especializados.
En un proyecto, la instalación completa de un sistema epoxi multicapa suele requerir varios días, ya que incluye la preparación mecánica del soporte, las diferentes manos de resina y el tiempo de curado entre capas. Muchos sistemas se ejecutan en un rango aproximado de tres a cinco días, dependiendo del tamaño del área, del estado del hormigón y del espesor total diseñado. Los tiempos de habilitación también varían: en general, se puede permitir tránsito peatonal ligero al cabo de unas horas a un día tras la última capa, mientras que el tránsito de vehículos y cargas pesadas exige esperar más, de acuerdo con la ficha técnica de cada sistema y las condiciones de temperatura y humedad del ambiente.
El espesor se define en función del uso previsto del piso y del nivel de exigencia mecánica. Los recubrimientos más delgados, pensados para usos ligeros, pueden situarse por debajo de 1 mm, mientras que los sistemas multicapa destinados a uso industrial suelen partir de espesores de varios milímetros, donde cada capa saturada con áridos contribuye a aumentar la capacidad de soportar cargas y desgaste. Existen guías que indican rangos orientativos: desde películas finas del orden de unas pocas décimas de milímetro hasta sistemas de varios milímetros de espesor o más cuando se buscan prestaciones superiores frente a impactos, rodados con ruedas duras o agresividad química y térmica elevada. Un mayor espesor, correctamente diseñado, suele traducirse en una vida útil más prolongada y menor necesidad de reparaciones.
El soporte ideal es una losa de hormigón estructuralmente sana, pero también es posible aplicar sistemas epoxi sobre superficies ya recubiertas, siempre que se verifique su estabilidad y se prepare adecuadamente la base. En el caso de hormigones deteriorados, se recurre primero a morteros y técnicas de reparación para restituir la resistencia antes de recibir el sistema multicapa. Cuando el piso existente tiene un recubrimiento antiguo compatible, muchas soluciones permiten lijar o granallar para generar el perfil de anclaje y aplicar nuevas capas encima. Incluso sobre baldosas o cerámicas puede trabajarse, siempre que estén firmemente adheridas y se realice una preparación mecánica que abra el poro y elimine esmaltes o contaminantes. El punto crítico es siempre la calidad del soporte, la durabilidad del recubrimiento depende de que el sustrato y las capas inferiores estén bien adheridos y libre de hollín, grasas o partes sueltas.