
Especialistas en reparación de juntas y fisuras, con dirección técnica profesional y equipos de gran experiencia que garantizan ejecución precisa, control de calidad y cumplimiento de plazos.
Rocamadura diseña, especifica e instala pisos industriales, comerciales y decorativos de alto desempeño, con asesoramiento técnico integral desde la preparación del sustrato hasta la puesta en servicio.
Reparar juntas y fisuras no es solo una cuestión estética: es fundamental para la durabilidad del piso. A través de estos puntos débiles puede ingresar agua, aceites, productos químicos o suciedad, acelerando la corrosión de las armaduras y el deterioro del hormigón, lo que termina generando desprendimientos, baches y roturas más costosas de reparar.
Además, en pavimentos sometidos a tránsito (autoelevadores, zorras, vehículos) las juntas dañadas generan golpes y vibraciones, que afectan la seguridad, el confort de uso y pueden dañar el equipamiento. Una reparación oportuna prolonga la vida útil del piso y reduce costos de mantenimiento a largo plazo.
Un servicio profesional comienza con una inspección del pavimento para determinar el origen del problema (movimientos, retracción, sobrecargas, mala ejecución, etc.). A partir de ese diagnóstico se define si corresponde solo sellado superficial, reparación de labios deteriorados o reconstrucción parcial de la zona.
En juntas, lo habitual es abrir la parte superior hasta lograr la geometría adecuada, eliminar el material dañado, limpiar cuidadosamente (polvo, residuos, aceites), aplicar imprimación si el sistema lo requiere y luego rellenar con el producto especificado, dejando la terminación al ras del pavimento.
En fisuras, según su tipo y función, puede optarse por sellado superficial flexible, rellenos rígidos, morteros de reparación o inyección de resinas cuando se busca recuperar capacidad estructural o impermeabilidad.
En juntas de pisos se emplean principalmente selladores y rellenos de base poliuretánica o epoxi, formulados para soportar movimientos y cargas mecánicas, con buena adherencia sobre hormigón y resistencia a agentes químicos según el uso del área (industrial, logística, alimenticia, etc.).
La elección depende de varios factores como tipo de junta (dilatación, retracción, construcción), ancho y profundidad, nivel de tránsito (peatonal, carretillas, camiones), exposición al exterior o interior, presencia de humedad y productos químicos. Se recomiendan selladores elásticos en juntas de movimiento y rellenos semirrígidos epoxi en juntas sometidas a tráfico intenso para proteger los bordes del hormigón.
Una reparación correctamente diseñada y bien ejecutada puede durar muchos años, incluso en pisos industriales, siempre que el uso sea compatible con las especificaciones del sistema.
Sin embargo, en áreas de alto tránsito o con cargas muy severas se recomienda inspecciones periódicas para detectar apertura de juntas, desprendimientos de bordes o pérdida de material de relleno.
La historia de Rocamadura es el reflejo de un compromiso inquebrantable con la calidad y la innovación. Desde nuestros inicios, hemos priorizado el desarrollo de soluciones que superen las expectativas de nuestros clientes, adaptándonos a las demandas más exigentes y ofreciendo pisos diseñados para soportar las pruebas del tiempo y el uso intensivo. Nuestro enfoque combina precisión técnica, materiales de alta calidad y una ejecución impecable en cada proyecto.
Compromiso con la Calidad y Durabilidad
Nuestro compromiso es proporcionar pisos industriales que no solo cumplan con las exigencias técnicas más rigurosas, sino que también aporten valor añadido a sus instalaciones. Utilizamos materiales certificados que garantizan resistencia a:
- Cargas pesadas y tráfico intenso
- Agentes químicos y derrames de productos
- Variaciones térmicas extremas
- Abrasión y desgaste mecánico